La pregunta del millón ¿Cuanto cuesta una web?

Cuando eres una PyME o un emprendedor que buscas iniciarte en el mundo digital, a la hora de hacerte una web desesperas entre la multitud de opciones que van desde hacerte tu mismo una web en servicios como Blogger o Tumblr, a externalizar la confección de la web, desde ofertas de webs baratas desde 100€ a webs a medida realmente complejas con precios a partir de 1000€ ¿De quién me fio? ¿Es posible ofertar por 100€ una web de calidad? ¿O me estan timando cuando quieren cobrarme 1000€  por una página web? La respuesta, como en casi todo, suele ser DEPENDE.

La mayoría de los clientes a la hora de juzgar cuanto cuesta una web sólo repara en la fachada, la parte estética, la tipografía bonita, los colores y las fotos, sin darse cuenta que lo que se ve muchas veces no supone más que el 40% del trabajo con suerte. Una web lleva mucho mas trabajo detrás, que es lo que realmente encarece una web. Y es un trabajo que puede hacerse, o no, porque sólo un profesional se dará cuenta, y que puede cobrarse, o no. La mayoría de negocios necesitarán hacerlo, aunque no lo sepan y si no se les hace están corriendo incluso riesgos de multas. Otras veces, no tienen esa necesidad, y es perfectamente posible pagar por una web 100€, e incluso es un desperdicio de recursos invertir mas dinero.

Factores que cuestan dinero en una web y que el cliente nunca aprecia.

Vamos a ver por encima y sin entrar en detalle todos aquellos elementos que una web puede necesitar y que los clientes no suelen valorar por desconocimiento a la hora de fijar el precio. Cada elemento podría dar para un post por sí sólo, y alguno para un libro. No se trata aquí de dar soluciones y explicar en profundidad cada uno, sino dar a conocer su existencia para que tu, como cliente, puedas enjuiciar si el precio que te están dando es ajustado o no y si el producto que te ofrecen es la solución que necesitas.

– Secciones Aviso Legal y Privacidad.

El aviso legal deberían llevarlo todas las webs corporativas de un negocio, y es básicamente, los datos de contacto y fiscales de la empresa a la que pertenece y cualquier exención de responsabilidad que queramos incluir. La sección de privacidad de los datos sólo es necesaria si recopilas datos de clientes, por ejemplo una base de datos de correos para Newletters o una web con registro de usuarios. Si es así, necesitas hacer saber públicamente bajo que condiciones los captas, medidas de seguridad para su protección que tomas segun la legislación vigente y una dirección de rectificación o eliminación de dichos datos.
¿Es necesario que la redacción de estos textos la realice un abogado o experto? Si tu web es compleja, o incluso el centro de nu negocio, si, ya que necesitarás un trabajo a medida. Si eres un comercio de barrio cuya única finalidad es ganar visibilidad, puedes encontrar multiples formularios tipo que te servirán perfectamente.

– Google Analytics y Google Webmaster tools.

Es conveniente conectar tu web a estas dos herramientas que te darán información muy necesaria para llevar a cabo tu estrategia online. Número de vistas, desde donde, tiempo de permanencia, enlaces entrantes a tu web, por que terminos estás posicionando….. Ambas herramientas son gratuitas, pero lleva tiempo y hay que saber hacerlo, por lo que si lo externalizas, incrementará el coste. ¿Es imprescindible? Es muy conveniente, aunque repitiendo el caso anterior, en caso de un comercio de barrio que sólo quiere tener su portafolio para que le encuentren, es un paso que puede saltarse.

– SEO on page

Una web ha de ser optimizada si o si para los buscadores, en especial, Google. Además de los enlaces y el contenido, dos de las 3 patas del SEO, la tercera y quizás más imprescindible, es la que se hace en la propia página. Ya puedes crear el mejor contenido, que si tu página es lenta, está mal etiquetada, o Google no la encuentra, pocos la leerán…
Una web ha de estar correctamente estructurada, sus titulares han de estár indicados como importantes para Google (no sólo en aspecto visual para el lector, con código, para google), tener las imagenes etiquetadas, las url adaptadas….son muchos factores que además de saberlos, hay que saber optimizarlos, y que sin ser complicados, llevan tiempo. Pero claro, al no verse ese trabajo físicamente en la web, pues no se cuenta con el, pero los buscadores lo cuentan, y mucho…

– Adaptación a la “Ley de Cookies”

La ley de cookies como tal no existe, pero la legislación si obliga a las páginas que las usan a avisar de ello y pedir autorización al usuario. Cumplirla es muy sencillo, pero también implica un trabajo que lleva tiempo y se cobra. ¿Todas las webs usan cookies? Casi todas. Simplemente con conectar un contador de visitas ya las estás usando y deberías advertirlo. Sólo si la web es pèrsonal, no tienes publicidad y la web no tiene ningun contador de visitas estás exento.

– Responsive, adaptable a moviles.

Aún a día de hoy donde cerca del 25% del tráfico de una web ya viene de móviles y tabletas, aún hay webs diseñadas sin codigo adaptable, o lo que es peor, en Flash, tecnología que no es visible en aparatos como Iphone o Ipad. Si tu web no está adaptada a los nuevos dispositivos, estás perdiendo una parte importante de tráfico y clientes potenciales. Sólo mirate tu mismo… ¿a que cada vez navegas más con tu móvil?

– Dominio, alojamiento y mantenimiento.

El 90% de las nuevas webs que se construyen a día de hoy se construyen en CMS autogestionables por el cliente, gestores de contenido tipo Joomla, WordPress, Drupal….que trabajan en base a plantillas prediseñadas lo que ahorra muchísimo tiempo y costes de desarrollo. Sin embargo, y aunque estos CMS son gratuitos, su gestión no lo es. Hay que trabajar generalmente con plantillas de pago con funcionalidades extra, contratar un hosting de pago con unas mínimas garantías, contratar un dominio que habrás de pagar todos los años, y mantener el CMS actualizado por temas de seguridad es una tarea que lleva tiempo todos los meses, ya que son sistemas que se actualizan frecuentemente. Como siempre…si no lo haces tu, tendrás que pagar a otro que lo hace por ti…

 – Funcionalidades extras

Una gran ventaja de los CMS es que cuentan con funcionalidades extras llamados pluggins que te permiten hacer casi de todo sin programar y relativamente fácil, pero ante esto hay que tener 3 aspectos en cuenta:

1 – El cliente no suele querer limitarse o adaptarse a la plantilla, y quiere una web mas o menos “a medida”. Muchas veces hay que buscar el pluggin adecuado, pues en ocasiones hay 10 que hacen lo mismo, y hay que comprobar y checkear si no es una funcionalidad habitual, y el tiempo, en desarrollo, se paga. A veces incluso llegas a soluciones con pluggins que no son para ello, o combinando varios. Ese saber, también tiene un precio.
2 – Cuanto más pluggins y funcionalidades extras, más posibilidades es que la web se vuelva compleja y tengas que contratar un mantenimiento para evitar problemas.
3 – Hay pluggins que se instalan en dos clicks. Los hay que hay que configurar, y los hay que su configuración es EL MAL…(así, directamente). Al final es tiempo, y como ya debes estar dándote cuenta a estas alturas, el tiempo se paga…

Estos son por encima los costes añadidos a una web que un cliente rara vez percibe, y muchas veces son remates, aquellos elementos que marcan la diferencia entre una web “redonda” y una que no lo es. De todo esto hay que quedarse con una cosa: Una web es algo vivo que hay que mantener y regar si queremos que sirva para algo. Los tiempos de la internet 1.0 donde tu colgabas una web con información (podía ser perfectamente un documento en word) y ahí quedaba pasaron. Estamos en la internet 2.0, y camino de la 3.0….Hoy se nos pide que actualicemos contenidos, que etiquetemos esos contenidos para ser localizados facilmente, que adaptemos esos contenidos a los móviles y tabletas, que se cumpla la ley de sitemas de la información….
No podemos seguir juzgando precios segun nuestra impresión estética, como se hacía hace 10 años, porque ahora las webs exigen mucho más debido reglas y situaciones que hace sólo 10 años no podían ni soñarse.

¿Cuanto cuesta una web, entonces? Dependiendo de lo que necesites, pero ten en cuenta que es lo que necesitas. Está muy bien pagar 200€ por una web, pero vigila si no te la están dejando a “medio hacer” o si cubre todas tus necesidades. Al mismo tiempo, no pages de mas por una web con mas servicios de los que necesitas. Como siempre….Conoce primero tus necesidades y luego decide….

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