Fue así desde el principio, aunque tanto humo y tanto ruido a veces nos han hecho perder la perspectivas. Cualquier negocio que se mete en redes sociales lo hace con el fin último de vender mas, tan sencillo como eso.
Algunos lo llaman servicio al cliente, otros escuchar el mercado, otros emitir publicidad y ofertas, hacer marca, adquirir notoriedad o mejorar y aumentar la reputación de un negocio. Y eso, no son mas que medios para lograr el fin último de cualquier empresa, que es vender más.

Y para todo esto, no hay mas que un camino, que es hablar con los clientes. Interactuar con ellos, conseguir que hablen con nosotros, oir sus conversaciones y responder proactivamente a sus dudas y preguntas. ¿Que es todo esto? Relaciones

Es natural que a medida que crece un negocio en redes sociales, el responsable pida mas fans, pensando que el número de estos es su mejor indicador de popularidad, y es una mentira como un templo de grande.
El que piensa así, no es mas que la versión 2.0 de aquellos gerentes de ventas que decían que si con 10 visitas vendías 100, con 15 venderías 150 y con 20, 200. Tal cual…. Y no se vosotros, pero una de las razones por las que yo me puse por mi cuenta fué no aguantar eso nunca más.

Pensemos un momento. Nos hace falta sólamente una relación oportuna en el momento oportuno para que nuestra vida o la de nuestro negocio de un giro radical. Los negocios no dejan de ser relaciones. A un cliente le llegas con el precio, o con el corazón, como dice con acierto Gaby Castellanos, y si tu negocio no es vender volumen con bajo margen, mas vale que empieces  a establecer relaciones con tus clientes. Y para comenzar la relacion, la pregunta a plantear es esta:

El que mira los números pensando sólo que cuantos mas fans, mas gente conocerá su negocio, acaba fracasando miserablemente, porque se está olvidando de lo primordial: en redes sociales no estamos para que la gente nos sirva a nosotros, sino para que nosotros sirvamos a nuestro público de otra manera, estableciendo con el otro tipo de relación, mas personal, mas útil, mas inmediata de lo que jamás ha tenido nunca con una marca con el fin de que cuando la necesidad de lo que nosotros ofrecemos le surja, nosotros estemos como primera opción en su cabeza…. ¿Y como nos hemos colocado ahí? Porque ha habido una relación previa, una relación donde hemos sido útiles, donde hemos resultado atractivos…

Y esta relación no acaba en la compra.…Rememorando su experiencia en las redes, acompañandole, dando consejos postventa, servicios de atención al cliente y demás, estamos consiguiendo que ese cliente no sólo sea fiel, sino que nos recomiende en sus circulos….El santo grial!! los famosos “evangelizadores”!!!

Y teniendo esto claro….¿Puede alguien explicarme en que momento el número de fans interviene en el establecimiento de esas relaciones o es relevante en este proceso?

¿No es mejor siempre 100 fans hiperactivos que no 1000 dormidos? ¿Por que nos empeñamos (y dejamos que nos mangoneen) en medir fans dormidos?

Hay 3 indicadores claros a medir en redes sociales:

– El alcance: lo mas parecido al término “publicidad”, y es a cuanta gente hemos llegado. Depende de dos aspectos: el orgánico, del número de interacciones y compartidos que tengan nuestras publicaciones, y el pagado, del dinero que inviertes. Ninguno de los dos depende de la cantidad de fans o seguidores
– La conversación: Numero de comentarios que tienen nuestras publicaciones, si establecemos conversaciones con nuestra comunidad o somos una voz clamando en el desierto a miles de fans dormidos a lo que no les importa ni lo más mínimo lo que decimos. Tampoco depende de la cantidad de seguidores, sino de su “calidad”
– El aplauso: los me gustas, +1 y favoritos, que además de ayudar a la difusión y al alcance, al ser los mas impulsivos nos dicen si lo que estamos diciendo gusta o no, si es adecuado para nuestra comunidad.

En ninguno de estos 3 indicadores, que son los relevantes, los que nos dicen si estamos formando una comunidad o no, y a cuanta gente estamos llegando gracias a ello, el número de fans es relevante.

Volvamos al principio, a lo básico, a sentir la emoción que sentimos con aquel primer comentario en Facebook o Twitter, y tengamos presiente esa misma emoción siempre, porque el camino es ese. Y para ello, no pensemos que pueden hacer los fans con nosotros con absurdos calculos matemáticos que no son aplicables al caso y centremonos en lo que nos va a dar ventas y negocio, que es el pensar que podemos hacer nosotros por nuestro público, que es el camino para conseguir relaciones, ventas y negocio.