¿Habeis visto carteles de “síguenos en FB” a la puerta de algún comercio? Seguro que si…. ¿Habeis escaneado alguno alguna vez, o habeis buscado el negocio y le habeis dado “me gusta”? No, ¿verdad? ¿Porqué? Porque es una acción que se encuentra totalmente fuera de contexto. Nadie que pase por la calle y se pare a ver un escaparate, le gusta lo que ve, saca el móvil y se pone a seguir a ese negocio en Facebook, salvo algún raro, que siempre los hay, o que tu negocio sea un nicho tan tan específico que el potencial comprador le de un me gusta para acordarse de ti.
Si el producto le interesa de verdad, entrará, preguntará…si eres un negocio hostelero, consumirá…. Es ahí, dentro de tu negocio, cuando estas hablando con el cliente, o cuando está consumiendo, cuando se producen las condiciones adecuadas para iniciar esa relación que luego extenderemos a las redes sociales, y es ahí donde deben estar los carteles…en los servilleteros, o al lado de la caja, o en un bonito cartel bien grande en el interior. Porque en Redes Sociales hablamos de eso, de generar y cultivar relaciones, y es muy dificil que una relación se inicie con un frío cartel en la puerta.

Ya estoy oyendo a algunos afirmando….”Eso es falso! los que te encuentran por internet… ¿que pasa con ellos? ¿No valen? y ahí, no ha habido ninguna relación previa”.  No, pero son ellos quienes le dan a aceptar, y tendrán sus motivos. Posiblemente te conozcan, aunque tu no lo sepas, o estén buscando un producto similar al que tu vendes, y quieren informarse y comparar. Como te comportes, que cuentes, cómo de útil resultes y como interactúes con tu comunidad (si es que interactúas) dirá mucho de tí a ese seguidor, y de eso depende que el, en su mente, se convierta en un potencial cliente.

El cartel en la puerta dice mucho del responsable de las redes de ese negocio: búscara el número, usará el canal como un emisor de publicidad, escuchará poco o nada y sus resultados serán muy pobres, porque no entiende que para lo que hace, le conviene mejor dejar de perder el tiempo y pagar una campaña de anuncios, porque en las redes sociales se viene o a construir relaciones, o a usarlo como canal publicitario, y está confundiendo los métodos de uno con los fines y resultados del otro….

 

Como cree el dueño de un negocio con el cartel en la puerta que funciona el tema

En este primer ejemplo, desgraciadamente muy común, la invitación se produce fuera de todo contexto. No hay interacción, ni oportunidad de que la haya. El esfuerzo para el cliente de coger el móvil, buscar el comercio y empezar a seguirlo es sencillamente absurdo y descomunal teniendo en cuenta lo que posiblemente obtenga a cambio…..Toneladas de publicidad que no le interesa. No tiene ni una sóla posibilidad de que funcione.

No hay una relación previa, ni confianza, ni una imagen de garantía de calidad y buen comportamiento. Nadie o casi nadie va a hacer caso a ese cartel porque no esta en el contexto apropiado. La calle es un medio hostil para ello, y el momento tampoco es propicio. Lo tiene todo para fracasar….

 

Cómo es más posible que funcione: El Contexto

Las redes sociales funcionan mejor cuando las ponemos en contexto.  No se crearon para vender, ni la gente está en ellas para comprar. La gente está en ellas para chafardear, distraerse, cotillear…. Es lícito enviar información comercial cuando nos han dado permiso (nos siguen, el permiso está implícito) y esta resulte interesante, le de un valor.

Cuando hay un interés lícito, el potencial cliente te da permiso para que entres en su esfera (me cuesta creer como desperdiciamos este valiosísimo permiso inundando de publicidad mala y sin pensar el muro del un cliente, pero es así en la mayoría de los casos en el pequeño comercio). Se haya iniciado en el espacio físico, o te haya encontrado el, una vez que te sigue, hemos de comprender donde estamos y porqué. Estamos en el espacio personal del cliente, donde habla con su familia, donde ser ríe con sus amigos, y donde se informa. Es difícil (aunque no imposible) que en ese ambiente se produzca una compra, así que intentalo, pero no abuses… A cambio, es mucho más normal que si has puesto información relevante y util, si has ayudado en algo a un cliente, te hayas situado en su cabeza como potencial proveedor, y cuando le surja una necesidad que tu puedas cubrir, te localice, o al menos, te busque y compare.

De cualquier otra manera, sólo te espera un “ya no me gusta”, o lo que es peór, un “dejar de seguir”, lo que mandará tu fan page al los infiernos del algoritmo de Facebook, provocando que cada vez menos gente vea tus publicaciones. Y desde luego….nanay de ventas….NANAY.

La relación se incia en el espacio físico o no, pero si la impresión es buena, en ese momento te buscará, o lo más probable, luego en su casa (Su contexto cómodo para hacerlo), si no se le olvida. Provocar esa buena impresión al cliente es el inicio para mantener esa relación en lo virtual, y manetener esa buena impresión en las redes a base de contenido relevante es lo que marcará la diferencia, lo que dictará si esa relación continúa o no, y si ese potencial cliente cuaja, o te abandona. 

No nos rompamos la cabeza. Las redes sociales no es magia, ni blanca ni negra. No son Lourdes, para pedir milagros. No son mas que la extensión de las relaciones físicas al terreno virtual. La reputación de un negocio es una sóla, y se trasladará boca a boca en un bar o a través de Facebook. Intentemos comprender esto, como funcionamos las personas en las redes, en vez de entender como funcionan las redes, y veremos que todo es más sencillo de lo que parece.